domingo, 4 de diciembre de 2016

José de Zer y “ La casa del terror”.




 Por  Jorge Jofre.




                                                          





A mediados de los  80 ,una respiración forzada y el ronco mandato de “… Filmá Chango..” fueron  la firma del reportero televisivo José de Zer. Sus investigaciones para Nuevediario hicieron historia en la pantalla chica de Argentina.

                                                         


Estoy viendo en internet “La casa del terror” (03-02-1987), una investigación periodística de José de Zer, con la asistencia en la cámara de Carlos “ Chango” Torres. El video de la nota me posibilita corroborar el grado de originalidad de tales investigaciones hacia fines de los 80. Originalidad que no obstante va acompañada de muchas dudas con respecto a veracidad y credibilidad……      La energía está aquí…la estoy canalizando. Córrase…estamos en una zona de plena actividad…”. Así le hablaba el licenciado Rubén Torbay al periodista de Nuevediario que había ido a cubrir una serie de notas en una casa de La Plata; aquel José de Zer que había comenzado en canal 9 hacia 1966 simplemente como un cadete de la emisora. 
Días antes  habían enviado al canal  una carta que hablaba de un pozo con energía y gnomos con barba. José de Zer, ya no era un simple cadete,  había adquirido una gran dosis de experiencia como reportero para la revista “Gente” y ya algo de estilo . La propia casa platense de la calle 72 y el científico Torbay le brindaron los elementos. Tras la escena del licenciado  corroborando presencia de energía en el predio platense con extraños instrumentos sucede lo inesperado: José de Zer se ve ante la cámara de “Chango” Torres como empujado hacia atrás por una fuerza invisible.
 “La casa del terror “es sin duda uno de los hitos de la estética periodística dezersiana. Respiración forzada junto al micrófono; los gritos al cámara para que no deje de filmar lo que se quiere mostrar como exclusivo e irrepetible; el relato ronco de José …” hacer creible  lo increíble”. La frase se me presenta cada vez más clara e intensa y arrastra a su paso la idea de una gran mentira urdida para capturar televidentes. De todos modos, recuerdo haber leído que el reportero de Nuevediario, un tiempo antes de su muerte en 1997, le dijo a un médico que Buda se le aparecía a los pies de la cama y hablaba con él; casi diluyendo en sus palabras el límite entre ficción y realidad. Tal vez, bajo esta medida, José de Zer vió gnomos barbudos en ese terreno de la calle 72 entre 10 y 11.

Publicado en El Termómetro" ( Pilar) 2016.
jofrejorge2000@hotmail.com 

sábado, 22 de octubre de 2016

CINE DE VILLANOS





                                                                                    Por Jorge Jofre.

En el MALBA se desarrolló un ciclo denominado Cine de Villanos.  Un variado repertorio en lo que hace a directores y procedencia de los filmes que deja en claro que las vilezas no tienen un único motivo ni un único patrón y se instalan en lo cotidiano.

Si villano, más que el habitante de una villa,  es aquel que comete acciones no nobles, con seguridad que en “Monsieur Verdoux” (Charles Chaplin; 1947) , Henri Verdoux, cumple ampliamente con el rol. A uno no se ocurriría tal vez, para mantener a su familia,  casarse con viudas ricas  para matarlas y apoderarse de sus fortunas. Charles  Chaplin como director deja en evidencia en este filme cierta condición humana muy particular , tomando además como referencia para el personaje la figura del célebre asesino Landrú.
 En “ La mala semilla” (1956, Mervyn Leroy”) , vemos hasta donde puede alcanzar la envidia de la pequeña Rhoda de ocho años , que es capaz de asesinar a un compañero de escuela durante un picnic enojada porque este ha ganado un premio deseado por ella. Leroy nos muestra con maestría cinematográfica y oficio como un niño también puede ser malo por más pequeño que sea.
 En filmes como “Perros de la calle” ( Quentin Tarantino; 1992) o “ Sed de mal” ( Orson Welles; 1958) se ponen en evidencia dos cualidades villanas: la traición y la corrupción.   Tarantino arma con absoluta claridad una historia de un robo de diamantes, seis delincuentes y una traición que desemboca en drama. En “ Sed de mal “  el comisario Hank  Quinlan (Orson Welles) es  un policía corrupto que se vincula a ciertas formas del poder. A la figura de Quinlan , el célebre director,  contrapone  la de Mike Vargas ( Charlton Heston), un agente mejicano de narcóticos, capaz de luchar por la justicia hasta lo indecible.
 La ambición desmedida de algunos conquistadores se hace presente en “Aguirre, la ira de Dios” (Werner Herzog; 1972). El español Lope de Aguirre, busca en el medio de la selva amazónica una forma de llegar con sus hombres hasta El Dorado. Poco a poco la ambición del oro lo va cegando: el clima, la geografía, los egoísmos personales y los ataques de los nativos van reduciendo su grupo. Herzog lo muestra a Aguirre, en un final que se ha hecho célebre,  solo en su balsa gritando y declamando irracionalmente.
 Cine de Villanos, nos tira a la cara, como la demencia asesina, la envidia, la traición, la corrupción o la ambición sin límites pueden precipitar dramas. Así como también que la villanía no se maneja bajo una única forma y que más allá del cine puede estar presente en nuestra realidad. Una célebre canción de Los Violadores hablaba de la violencia en el quiosco de la esquina Nosotros le podemos agregar a esa esquina, con este ciclo, la  posible existencia de algún villano.

Publicado en el Periódico El Termómetro . ( PILAR; 2016).
Jorge Jofre; agosto 2016. 

domingo, 31 de mayo de 2015

El apocalipsis hecho carne. A puerta Cerrada”. (MALBA)



Por Jorge Jofre.



Filmes como: “A puerta cerrada” ( Pedro Escudero); “ Una mujer en la arena” ( Hiroshi Teshigahara); “ Repulsión” ( Roman Polanski) ; “ El señor de las moscas” ( Peter Brook); THX 1138 ( George Lucas)  Los perros de paja( San Peckinpah) o “ Perros de la calle” ( Quentin Tarantino) dejan evidenciadas muy variadas formas de encierro. El ciclo nos conduce a meditar sobre los posibles mensajes de tales situaciones.





"Unos dicen que el mundo terminará presa del fuego,
 otros dicen que del hielo.
Por lo que pude aprender del deseo
 me adhiero a los que hablan a favor del fuego.
 Pero si tuviera que perecer dos veces,
 creo conocer lo suficiente de la ira
 para decir que la destrucción por hielo
también es estupenda
 y bastaría".

            Robert Frost.
.
Aunque llamativamente, Apocalypse Now, no figure en la cartelera del ciclo, como tampoco obviamente el poema de Frost. Ambas obras modelizan ese “clima de encierro”  que rescata el ciclo de cine del MALBA.  Robert Frost  cuando indica en el primer verso de su poema “que el mundo terminará” establece sin duda una idea apocalíptica referida al planeta. Un “atrapado sin salida” que el escritor enuncia en primera persona y sobre el cual toma partido con respecto a la forma en que el mundo será destruido adhiriéndose a los que creen en el fuego final. Luego baraja una probabilidad: “si tuviera que perecer dos veces”. Acto seguido elige una opción: la destrucción por hielo.
Por otro lado Apocalyse Now se muestra , en un análisis mas interno, como un largo y agónico relato de guerra y muerte que metaforicamente arrastra el río hacia un final tal vez casi insospechado. La mayor parte del tiempo cinematográfico transcurre mientras la lancha norteamericana recorre el río con el capitán Williard  como tripulante junto a otros subordinados.
 Poco a poco, vamos sabiendo que el militar transita el río hacia un destino en donde debe cumplir una misión encargada por sus superiores. Debe eliminar al término de su viaje al coronel Kurtz, un militar que ha abandonado las filas del ejército para constituir un reducto, rodeado de sus seguidores, en medio de la selva asiática; que se supone no sano mentalmente. Y es justamente al término del viaje donde descubrimos “a puerta cerrada” el horror de la guerra y de la muerte sin sentido.
Es en los últimos minutos del filme donde Ford Coppola sitúa  a  Williard y Kurtz en una habitación. Williard navega en la disyuntiva si debe matar o no al coronel. Este casi juega con la situación, pese a que sabe que el capitán ha sido enviado para matarlo.De todos modos, no hay cadenas que los encierren a ambos dentro de la pesadumbre de un recinto que no podríamos describir con claridad. Pero, uno elige matar y el otro se abandona a la situación: en el fondo ambos están atrapados en una telaraña.
“This is the end”  replica la voz de Jim  Morrison, al principio y hacia el final del filme; cuando Williard ya ha matado a Kurtz. Como en el poema de Frost, se percibe el encierro a que nos someten ciertas situaciones. Solo bastaría que el relator del poema no creyera en el fin del mundo, o que Williard decidiera no matar a Kurtz y este último no se abandonara a la muerte. Pero esto no es tan fácil: a veces las situaciones nos rodean de muy variadas formas y la puerta de acceso al exterior que nos permita respirar tranquilos permanece cerrada determinando el fin.
Un antiguo texto taoísta comparaba la condición humana con la muy antigua tradición de  los perros de paja. Se ofrendaba a los dioses un perro hecho de paja; tras el ritual el objeto podía ser pisado como algo inútil: solo había sido un medio para un fin; una elección de la a veces contradictoria condición humana. Decimos elección, por que sin duda que también cabría la posibididad de no pisar el objeto y hasta incluso guardarlo a modo de reliquia.
 La vida nos situa muchas veces en encrucijadas donde debemos elegir y donde a veces también no podemos elegir. Realmente lo que retiene al entomólogo NIKI JUMPEI es la circunstancia física de las áridas dunas que enmarcan el encierro dentro de la casa y junto a una mujer viuda( Una mujer en la arena); Brandon y Philip necesitaban estrangular a David Kentrey con una soga para cumplir con un experimento ( La soga) ; David Summer  debe responder a la violencia con mas violencia en vez de apartarse de la situación( Los perros de paja”) o Carol Ledoux casi atrapada por su departamento y rodeada de pesadillas trate de salir del encierro mental en que se encuentra. Como Williard y Kurtz en Apocalipse Now no saben ,o tal vez no pueden (no despreciemos alternativas), escapar del encierro . Voluntaria o involuntariamente comparten un sitio que se asemeja mucho por momentos al infierno de las religiones y en la debacle final hace carne la idea del apocalipsis.

JORGE JOFRE; MAYO 2015.