miércoles, 14 de abril de 2010

Monstruos en pantalla. De king Kong a The host.

Por Jorge Jofre.

En el Virasoro Bar, se podrán ver cuatro filmes de los comúnmente denominados “de monstruos”; una variable cinematográfica, iniciada en 1933 con King Kong, que todavía sigue provocando la atención de los espectadores. En el 2008 se estreno The Host, una producción surcoreana que exhibe los estragos de una monstruosa criatura mutante. Se proyectaràn King Kong (6/4); Godzilla (13/4); The Host (20/4) y Cloverfield ( 27/4).

King Kong (dir. Merian Cooper; EEUU; 1933) es sin duda la historia más famosa de monstruos que se haya filmado. Pero también es una historia de “mundos perdidos”; de una década la del ` 30 donde todavía había regiones en tanto en Africa, como Oceanía e inclusive América que no habían sido exploradas en la totalidad de su topología. Los radares; la fotografía aérea; los modernos medios de transporte, entre otras cosas se encargaron de devastar la idea de “ mundos perdidos”, nuestro planeta ya no tiene secretos, ni siquiera bajo el océano …ya no puede pensarse en monstruos de islas desconocidas.
Por otro lado, King Kong, es también un filme que encierra la idea del cine dentro del cine. Carl Denham , es en la historia, un director que va a filmar a una isla desconocida del pacífico ( Isla Calavera) con sus ayudantes y la actriz Ann Darrow. Allí es donde se genera el encuentro de la chica con el gigante y poderoso simio al cual los nativos le ofrecen sacrificios humanos. Allí es donde Denham mas que filmar, vivencia una historia cargada de emociones, horror y muerte; con un stop-motion que le otorga un plus a las acciones del gorila.
El traslado del gorila Kong a la civilización marca el encuentro de un mundo prehistórico con la civilización moderna. La memorable escena de Kong subido a la cúspide del Empire State Building sella icónicamente la diferencia entre el cuerpo gigantesco y primitivo del gorila y la rigurosa arquitectura de un edificio que refleja el poder de los grandes emporios dueños de los capitales. Ambos destruyen: tanto Kong como esa moderna civilización centrada en el poder económico y político.
La historia de Godzilla (Ishiro Honda; Japòn; 1954) es como harina de otro costal. Para muchos críticos el filme es una mixtura de cine de ciencia ficción con cine catástrofe, muy lejano esta de King Kong y no solo en la cuestión de los “mundos perdidos”, sino en otros y muy relevantes aspectos. Godzilla , no es un gorila, es un monstruo no posible : una suerte de “ dinosaurio mutante”, como han dado en llamarlo , y de supuesto origen radiactivo.
Godzilla, es casi la representación de los miedos de la sociedad japonesa después de Hiroshima y Nagasaki. La radioactividad ha dado origen a un monstruo que se vuelve contra un Japón que no puede hacer nada contra él. A dos décadas de Kong, Ishiro Honda crea un personaje, que en el tiempo será protagonista hasta de video-juegos. Un personaje cuyo miuya (grito característico) inquietó durante mucho tiempo a los espectadores de cines continuados que proyectaban el filme una y otra vez.
Las primeras tomas de The Host nos muestran a los habitantes de Seúl observando sorprendidos desde una de las riveras del Han, algo extraño que cuelga por debajo de un puente. De repente la masa oscura se precipita al agua y nada por el río. Uno le arroja una lata de gaseosa, la cual atrapa y deglute. Todos tiran latas y comida tal cual como hacen muchos en el zoo. La criatura emerge del agua. El resto será un caos; gente huyendo de la extraña y monstruosa criatura por doquier…una familia intentando recuperar a su hija y el ejército abocado a destruir la amenaza.
¿ De dónde vino tal criatura? La pregunta no puede ser respondida ni aún por los científicos. Solo sabemos que ella está presente con su gran boca de poderosos dientes; con sus ganchudas garras y su larga cola.
Como en otros filmes recientes, en Cloverfield ( Mat Reeves; EEUU; 2008) , el terror y los monstruos se presentan bajo otro nuevo formato. Reeves a concebido a Cloverfield como una serie de escenas filmadas digitalmente tomadas por un grupo de jóvenes en el momento en que Nueva York entra en una poco usual crisis. Una filmación que destaca la inestabilidad de la cámara y detonantes sonidos que generan una presentación impura de la banda sonora.
Sin duda que la inestabilidad del cuadro (fuera de lo que dicta el argumento) determina en el espectador una inestabilidad que afecta lo emocional. Se destacan los fuera de campo donde muchas voces parecen surgir de la nada. Desde otra mirada los impuros sonidos ambientales traen un gran aporte al clima que enmarca la figura del monstruo abocado a destruir una de las ciudades más grandes del mundo.
Ahora la tecnología contemporánea plantea otro tipo de monstruo distinto al de un Kong promovido por un efecto de stop-motion. Ahora los recursos son múltiples y los efectos contundentes.El rugido inicial del monstruo que va acompañado de cortes de luz en gran parte de la ciudad, marca la introducción en escena del personaje; del verdadero protagonista de Cloverfield, porque los demás personajes ( Jasón ; sus amigos y los habitantes de la ciudad) solo tratan de capear la situación. De mantenerse al margen de la muerte que ronda sobre sus cabezas.
Publicado en Revista Archivos del Sur, 12-4-2010
Publicado en Pàgina Digital; 13-4-2010
Jorge Jofre-abril 2010.




miércoles, 3 de febrero de 2010

Cine de los ´ 70 en TCM.


Por Jorge Jofre

La programación de TCM incluyó en el mes de enero más de una decena de emblemáticos filmes de los años setenta. El análisis de los mismos nos permite vislumbrar aún más claramente el perfil de una época. Si las escuchas grabadas de Nixon; la violencia de las Brigadas Rojas; la cultura punk; los gobiernos de facto sudamericanos y las reformulaciones económicas de los monopolios caracterizan a esa década…el cine no se queda atrás: replanteando tradicionales géneros; incorporando nuevas temáticas y esbozando nuevas estéticas que adquirirán forma definitiva en décadas posteriores.

El Padrino ( Francis Ford Coppola;1972; 26/1 por TCM) alude a los orígenes y modo de operar de la mafia italiana y sobre su enquistamiento en el mundo anglosajón. Por tanto, no debe sorprenderlos en lo más mínimo que al hacer una relectura del filme de Coppola, veamos como la acción arranca con un cuestionamiento al poder político legalmente constituido…” Por que no acudiste a mi” le dice Corleone (el Don mafioso) al dueño de una funeraria al que la justicia no le soluciono una cuestión ateniente a su familia. Ya allí se abre la brecha entre el poder constitucional y aquel derivado de las acciones de la mafia.
Tanto en las escenas del noviazgo y casamiento de Michel Corleone con Apollonia (El Padrino) como en las escenas que relatan la juventud de Vito Corleone (El Padrino II; 1974; 28/1 por TCM) se observa toda la caracterología y modo de operar de la antigua “mafia rural” punto de partida de la mafia de los grandes conglomerados urbanos.
En el primero de los filmes de la serie Coppola elabora un notable pasaje donde a Vito Corleone le proponen ingresar al negocio de la droga y el rechaza tal posibilidad sosteniendo que aunque sea el negocio del futuro es un “negocio sucio”; el prefiere las apuestas, los casinos y la prostitución de mujeres. Llamativamente por la época en que son realizadas ambas producciones, la mafia italiana, lideraba el tráfico de droga internacional y muy especialmente de la heroína.

En Bugsy Malone (Alan Parker; 1976; 26/1 en TCM) los gansters son personificados por niños. Los mismos constituyen dos bandas: la de Dandy Dan y la de Fat Sam. Es un filme poco usual: autos pequeños que se desplazan mediante pedales pero que ostentan ruidos de motor de explosión; metralletas que disparan bombazos de crema. Una rara mezcla de comedia musical con parodia gansteril donde nunca hay muertos; donde las balas son de crema y no de mortal plomo como en El padrino.

La naranja mecánica (Stanley Kubrick; 1971; 8/1 en TCM) es un filme que trata explícitamente el tema de la violencia. Pero ¿Es solo representación de la misma Alex y sus durgos (amigos de pandilla)?. Con seguridad que no. La sociedad que plasma Kubrick (interpretando el texto de Anthony Burgess) no es acaso una distopía cargada de violencia. No es Alex acaso un resultado de ella…pensemos en que quien haya sido criado en una sociedad con grupos de violencia extrema o gobiernos de facto represores no puede salir inmune a ello; puede caer tanto en la indefensión como en la respuesta violenta. Greg Graffin ( lider de la banda californiana Bad Religión) sostiene en su Manifiesto Punk que “ los punks no son bestias” y justifica la “ ira espontánea” cuando la persona no es aceptada como un verdadero individuo…algo de este concepto ronda la personalidad de Alex. De todos modos, la sociedad le replica a ese joven extrañamente ataviado que irrumpe en las casas; que viola y mata sin atenuantes. Le responde con encarcelamiento y un experimento ( Tratamiento Ludovico) que intenta “corregir” su conducta tal cual como si se tratase de un animal que obedece a reflejos condicionados y, solo logra quitarle hasta la más mínima porción de voluntad.

La sociedad de los setenta comienza a poner en un rol protagónico al éxito; es capaz de encumbrar de un día para el otro a un ilustre desconocido. Tal como ocurre en Desde el Jardín ( Hal Hashby; 1979; 16/1 en TCM) con Chance, que después de haber sido solo un ignoto jardinero de una residencia durante toda su vida, sale al mundo exterior y es admirado por una adinerada sociedad por sus frases cargadas de inspiración en lo botánico. “Mientras no se hayan seccionado las raíces todo esta bien y todo seguirá estando bien” le dice Chance al presidente de la nación…pura casualidad o habrá también sabiduría en alguien que solo ha sabido de arreglar un jardín y mirar TV. Chance es un verdadero anticipo de los personajes mediáticos que harán eclosión en las siguientes décadas.

En las últimas décadas los medios comenzaron a frecuentar mucho más que antes el sensacionalismo de las noticias sobre catástrofes. Tal tendencia sin duda es uno de los mentores del llamado “cine catástrofe”. Un cine que tiene sin duda su primer paradigma en Infierno en la Torre (John Guillermin; 1974; 1/1 en TCM). El arquitecto Roger Simmons, a fin de reducir costos, ha empleado en el edificio más alto del mundo que se construyó en San Francisco material eléctrico de baja calidad. Durante la fiesta inaugural debido a una falla eléctrica estalla un incendio en el piso 81 que deja atrapados a los invitados en el salón Promenade del 135…este tipo de cine se prolongará hasta el presente.

El filme Klute (Alan Pakula; 1971; 24/1 en TCM) conocido en Argentina como Mi pasado me condena, no solo se destaca por la maravillosa composición que hace Jane Fonda de Bree Daniels (prostituta; modelo y pretendida actriz), sino , en gran medida, por su notable clima de voyerismo. Hasta la cámara parece espiar a los personajes en ciertas escenas íntimas.
Pero el director abre no obstante otra punta no menos relevante; el espionaje no solo es visual sino también sonoro: las grabadoras reproducen a cada rato conversaciones telefónicas. El filme es un prólogo a una realidad próxima: el de “ las escuchas”. A principios de la década las conversaciones grabadas por Nixon (The smoking gun) fueron centro de la escena; Pakula parece anticiparse a tales hechos.

Los archivos de Odessa ( Ronald Neame; 1974; 9/1 en TCM) , es un filme que se nutre de una dura realidad : los crímenes de guerra. Realidad a la que se une en la historia narrada el intento de atrapar y condenar a los culpables de tales crímenes. Basado en “Odessa” del escritor Frederick Forsyth, relata las investigaciones y peripecias que le acontecen al periodista independiente Piter Miller, tras hallar un diario personal que alude a los crímenes del capitan nazi Eduard Roschmann conocido como “El carnicero de Riga” y cuyo paradero se desconoce. En el desenlace como era de esperar, Miller se enfrenta con Roschmann…la eterna lucha del cine de los buenos contra los malos.

Si bien los sucesos que narra Los duelistas (Ridley Scott; 1977; 26/1 en TCM), un filme basado en un texto de Joseph Conrad, remiten a un tiempo muy lejano (principios del siglo XIX) es notable y diferenciador para los ´70 el tratamiento de Scott le imprime a los mismos. En definitiva, elabora un filme no solo para reconstruir una época y un ambiente sino para mostrarnos en la carnadura de dos oficiales del ejército frances la disputa de la “ razon contra el discurso irracional y fanatizado”. Desde otro ángulo: magistral sin duda el efecto del sonido del entrechocar de los aceros unido al movimiento de los cuerpos.

Con la producción de Ford Coppola , realiza en 1969 y estrena dos años después George Lukas su primer largometraje THX 1138 ( 1971; 30/1 en TCM), una verdadera antesala de su ya mítica Guerra de las galaxias ( 1977) ; un cine de ciencia ficción que lo tendrá de director o productor en casi una decena de filmes . Filme catalogado además como una “ distopía subterránea” , dado que la ciudad donde vive THX se halla bajo la tierra. Una historia de amor del futuro:la de THX con su vecina LHU. Una historia que con el nacimiento de un hijo de ambos desatará el drama. Una especie de drama isabelino remixado por la tecnología. THX 1138, en el contexto de los setenta, es parte de la bisagra de inflexión de un nuevo rumbo del cine; del género que iniciara Mélies con su Viaje a la Luna en 1902.
Publicado en Pagina Digital, 3-1-2010.

Jorge jofre.2010

domingo, 8 de noviembre de 2009

Malle + Davis en blanco y negro


Por Jorge Jofre.


Notables músicos de jazz como Ducke Ellington; Miles Davis; Charly Mingus; Quince Jones o Henry Manccini tuvieron a su cargo las bandas sonoras de obras de grandes directores. “Ascensor para el cadalso” (Malle; 1957) musicalizada por el trompetista Miles Davis es un ejemplo…casi un emblema del jazz en el cine. Varios de estos filmes los podemos ver en un ciclo desarrollado por el Virasoro Bar (Guatemala 4328; martes 21.30 horas).

En diciembre de 1957, Louis Malle, ha terminado su Ascensor para el cadalso; debuta como director con un intenso policial negro. A diferencia de filmes como Bob, el jugador ( 1955) en donde Jean Pierre Melville todavía conserva restos del policial norteamericano de los ‘ 30 y los ‘ 40 , esta “ opera prima” abandona ciertos lugares ya comunes para abrir otra puerta distinta al género. Malle filma en blanco y negro y ello le otorga a las imágenes de por sí un clima sombrío.La trama es tan simple como sórdida. Julián Tavernier, héroe de la guerra de indochina, decide matar al industrial Simon Carala (su jefe) con la ayuda de Florence (la mujer del industrial y su amante).Todo parece salir bien, pero al quedar atrapado Julien en un ascensor de un edificio se trastoca el sentido del plan. El filme será la previa de policiales franceses como Sin aliento y el no menos célebre Disparen sobre el pianista. Es el comienzo de un cine donde el delito; la marginalidad y el crimen tienen su rol protagónico. Su personaje de Julien Tavernier elaborado para su “opera prima”, es sin duda uno de los más relevantes del cine negro francés. Esta casi a la misma altura de Michel (el ladrón de autos de Godard) o Charlie Kholer (el pianista de Truffaut).Malle termina de filmar: necesita una banda sonora que acompañe el clima que ha buscado; debe elegir un músico para tal fin, apuesta a Miles Davis que ha venido a tocar a Paris en el club Saint Germain. Malle le muestra a Davis su filme en crudo sin ningún tipo de banda sonora…corren las imágenes y en la mente del músico con seguridad las ideas… debió haber reparado sin duda en ese clima sombrío del filme del francés. En la noche del cuatro al cinco de diciembre de 1957, el trompetista, asistido por un grupo de músicos graba la banda sonora .Algunos de los pasajes sonoros son casi un paradigma de lo que debe ser la música del género noire: como aquel que acompaña a la secuencia fílmica en la que Florence busca a su amante por los barrios bajos parisinos. Lo busca incansablemente y no lo puede hallar, porque ignora que Julián Tavernier ha quedado atrapado en un ascensor. La trompeta parece “copiar” en estos dramáticos planos secuencia la mezcla de desazón y angustia de la mujer; es un momento cumbre del entrecruzamiento del cine con el jazz. Los cortes de planos coinciden con los finales de las improvisaciones que realiza el músico en cada uno de ellos. Las imágenes reflejan negrura de policial y las notas del norteamericano parecen explotar sin esfuerzo una estética sonora que sin duda proviene de la falsa poliritmia del bebop enriquecida con los aportes personales de Davis. En este filme de Malle se demuestra que no hay crímenes perfectos. De todos modos la perfección existe tanto en la brillantez del relato visual del cineasta y en las notas que escapan de la trompeta de Davis.

Publicado en Revista Virtual Archivos del Sur.
Jorge Jofre (2009).

lunes, 12 de octubre de 2009

SCHIFRIN Y EL CINE


Por Jorge Jofre.



Cuando Fernando Ayala filmó “El jefe” (1958), sin duda abría la posibilidad a un cine de denuncia y comprometido. Las palabras del propio director confirman el carácter del filme: “… es la demostración de que todo jefe esta mintiendo. El caudillo surge a causa de la mediocridad”. Por otro lado también le brindaba a un joven músico la posibilidad de realizar su primera banda sonora. Así fue como se inició Lalo Schifrin en el mundo de la música unida al cine.
Diez años después Lalo Schfrin tendrá a su cargo la banda sonora de un notable filme de acción “Bullit” (Peter Yates; 1968), rodado en las calles de San Francisco y con una de las mejor logradas persecuciones de autos de la historia del cine. La creación del argentino brinda un excepcional marco a la figura de Steve McQueen. Schifrin omite la presencia de música suya durante la secuencia de la persecución “aludiendo a que la banda sonora ya era lo suficientemente poderosa así como estaba”.
En 1971 Schifrin realiza la banda sonora del primer filme de George Lucas: “THX 1138”. Una obra anterior a “Star Wars” en la que se notan la clara influencia de filmes como “Fahrenheit 451 “o la emblemática “Alphaville” de Godard. Sin duda un nuevo desafío para el músico que ahora debe realizar la banda sonora de un filme de ciencia ficción. Gran trabajo de Schifrin que debe abandonar el sonido que acompaña a la denuncia de “El jefe” o a la acción de un policía violento, para ambientar ahora, un mundo con” androides; confesionarios automáticos y el consumo obligatorio de drogas que suprimen el deseo”.
Si duda alguna que “Enter the Dragon” (Robert Clouse; 1973) es otro desafío en la carrera de Lalo Schifrin como creador de bandas sonoras. El filme, estrenado en Hong Kong a pocos días de la muerte de su protagonista (Bruce Lee) marca el punto de inflexión con un cine ultraviolento producido en oriente; un cine del cual serán sucesores muchos directores chinos de décadas posteriores.
Lamentablemente este importante ciclo dedicado a Lalo Schifrin (Virasoro Bar; los martes de octubre a las 22hs.), no incluye “Harry el sucio” de Don Siegel; filme que protagonizado por Clint Eastwood ostenta una de las mejores bandas de sonido que realizara el músico.

JORGE JOFRE 2009.

domingo, 1 de marzo de 2009

IGLESIAS BRICKLES & REP.


Por Jorge Jofre.




Los enigmáticos “grabados” de Iglesias Brickles.




Si situamos nuestra mirada desde el estricto campo del grabado, el cuerpo fundamental de la obra de Eduardo Iglesias Brickles ( Curuzú Cuatía, 1944), rápidamente se nos plantean una serie de contradicciones. En una gran parte de lo producido a partir de los ‘90, Iglesias Brickles, nos priva con sus “xilopinturas” de la posibilidad más grande del grabado: la de permitir reproducir varias veces una misma imagen sobre el papel. Las “xilopinturas” del grabador correntino se concretan a partir del simple hecho de pintar, con tintas y óleo, la superficie del taco de madera y los cavados efectuados por la gubia. Es de este modo como el “taco” ya no sirve para estampar; pasa de ser un vehículo para reproducir a una obra en sí mismo…una pieza única.
Tal simbiosis de xilografía y pintura, le permite a Iglesias Brickles, desplegar plenamente una imaginería donde confluyen varias estéticas ya consagradas (el expresionismo alemán, la pintura metafísica, el simbolismo ochocentista, el pop) y algunos recursos tomados de la historieta y el afiche.
Pero todo lo expresado, creo que solo alcanza para evidenciar el recurso técnico empleado y la mera apariencia externa de la obra del grabador. Con solo observar “Auto Rojo” (1985), obra que ilustra la tapa de un estudio reciente de Alberto Petrina sobre el artista editado por Asunto Impreso, salta a la vista el abrumador clima que impregna toda su obra. Un clima donde el misterio, lo sórdido, en definitiva lo sombrío se constituye en algo más que simples adjetivos. Iglesias Brickles nos muestra al auto rojo, con sus cuatro puertas abiertas y rodeado de metafísica soledad; abandonado por la presencia humana…. ¿Que ha ocurrido? , ¿Quienes tripularon el vehículo? o ¿Por que lo abandonaron? , son solo algunas de las preguntas que se puede plantear el narratario que intente descubrir las incógnitas que nos arroja la imagen. Y empleo la palabra narratario porque, aunque enigmáticamente, siempre en las imágenes suyas se destaca la intención de contarnos algo.
Ya tampoco nos interesa, si la obra del artista correntino es grabado o pintura; si se inclina a una estética determinada o se asemeja a un cuadro de historieta….solo nos importa descubrir lo que las imágenes nos cuentan. Tanto el “Auto rojo”, como las cabezas que flotan sobre un fondo o un paisaje (“Tajos en la pampa”; “Sin aliento”), son productos de una imaginería que busca afianzarse en la idea del relato….donde el enigma no resuelto es la moneda corriente del artista”.

Revista “Punto & Aparte”. Noviembre 2005.


Rep y las Bellas Artes.


Si quisieramos biografiar la vida de Miguel Repiso (Rep), con seguridad que lo escrito se tornaría laberíntico, casi diríamos a la manera de la trama de un cuento de Borges o Cortazar. De todos modos a ambos relatos los separaría (dejando fuera cuestiones de calidad) el delgado hilo que corta la realidad de la ficción, pues la variedad de circunstancias vividas por Rep son autenticas y no forman parte de ningún cuento aunque lo parezcan.
Tengamos pues en claro que Miguel Repiso , el hijo de una modesta cocinera y de un chofer y armador de bicicletas, es más real aún que su propia biografía. Es el Miguel Repiso que vivió en inquilinatos y en " una cocina de cartón, prefabricada, en una terraza de Villa Marteli" ; el mismo que trabajó como verdulero, heladero, limpia-copas, mozo, diarero y vendedor de revistas en Parque Rivadavia.
El otro, Rep, tal vez se comenzó a gestar el día que Miguel Repiso, decidió montar en un cuarto de su casa una editorial junto con su amigo Carballo. Con solo doce años y con una birome sobre hojas cánson dibuja una revista. " Bazofia" será su título, y el mismo parecerá indicarnos que Repiso ( ya Rep en formación) ha tomado partido por una mirada que tanto implica lo marginal como lo diferente.
Ya consagrado como Rep , Miguel Repiso, estableció en una muestra del Malba, un panorama de la imagen plástica desde la prehistoria hasta nuestro presente; que destacaba tanto a Leonardo, como a Goya, Picasso, Pollock o Bacon entre los extranjeros; a Sívori, Carpani, Berni o Kuitka entre los nuestros.
Pero, Rep, no se limita a elaborar un ingenioso " chiste" sobre una obra paradigmal o un artista; su humor gráfico busca conmover estructuras; intenta mostrar al arte más allá del anticuado" sistema de las Bellas Artes", de acartonadas historias o publicitados eventos . Así es, como el lápiz de Rep, esboza a un Antonio Berni enfrentado al dilema del título, ante su creación más importante ( Juanito Laguna) o muestra dos cuadros de Hopper, donde sus solitarios personajes buscan establecer un diálogo " obra a obra" . Rep, es poseedor de una mirada personal del arte, capaz de transportarnos a una conclusión no prevista.

Revista Punto & Aparte. Octubre 2004.

jueves, 26 de febrero de 2009

MASOTTA & GRIPPO.




Por Jorge Jofre.



Oscar Masotta y su revolución.


Recientemente se publicó en Buenos Aires, " Revolución en el Arte. Pop-art, happenings y arte de los medios en la década del sesenta" ( Los Libros de Sísifo; EDHASA) , recopilación de los escritos sobre el arte de los sesenta de Oscar Masotta ( 1930-1979). La edición incluye un extenso estudio preliminar de Ana Longoni , sobre la obra y el pensamiento del teórico argentino.
Referirnos a " Revolución en el Arte " es traer fundamentalmente a escena, en primer término, la figura de un gran controvertido, Oscar Masotta; para algunos un " charlatán" y " un " aventurero de la palabra"; para otros el introductor del psicoanálisis lacaniano en latinoamérica y un explorador de nuevas alternativas de la creación.
Polémico por los sesenta; ignorado hoy día por la crítica y la mayoría de los teóricos contemporáneos.Tal vez, la ambigüedad manifiesta entre su manera de ser y su supuesta posición ideológica, han contribuido a generar, en parte, una imagen falsa del teórico. Masotta pretendía ser ( o lo era en realidad), una especie de " dandy" de los ' 60 que se vestía con ropa fina cuidadosamente desaliñada y que nunca se afilió a partido alguno de izquierda, pero no obstante, expresaba una marcada preferencia por la ideología marxista. Este último aspecto provocó a ciencia cierta, un marcado distanciamiento tanto de los intelectuales de izquierda enrolados en la política como de ciertas personalidades de derecha ( tal el caso de Jorge Romero Brest) que polarizaban la escena porteña.
Más allá de estas situaciones planteadas, la obra escrita de Oscar Masotta, es el producto cultural de un intelectual que por momentos trasciende las fronteras de los sesenta para instalarse en conceptos que podríamos considerar como propios de la posmodernidad: multiplicidad, signos, estructuras, desmaterialización, nuevas cuestiones, función disolvente...si omitimos los nombres de los artistas citados en los textos de Masotta su palabra cobra sentido de presente.

En este punto del análisis, es cuando se abren dos claros interrogantes sobre la figura del teórico : ¿ Habrá sido Masotta un adelantado y un intelectual revolucionario ? .... ¿ Era un intelectual dependiente y plagiario de fácil palabra ? . Personalmente creo que " Revolución en el Arte" ayudado por el estudio preliminar de Ana Longoni, termina por decidirnos por el primer cuestionamiento. Masotta era un adelantado y como muchos de ellos sufrió a modo de castigo la marginación; por el solo hecho de ver más allá de su tiempo.
" Revolución en el Arte" rescata los contactos que tuvo su autor con el " happening" de los ' 60; una manifestación cultural muy propia de esa época ...una forma según Masotta de contraponerse y superar el enorme peso de los mass media. El propio escritor , pasa de la teoría a la acción, ideando y participando en varios de ellos ( " El helicóptero" ; " Para inducir el espíritu de la imagen" ) ; entiende que los mismos ponen de manifiesto una voluntad comunicacional no descubierta antes.
" Revolución en el Arte" , deja testimonio de la existencia por los ' 60, de un arte argentino, que para Masotta escapa a los registros del pop norteamericano y se encamina hacia una forma propia que se puede definir como una especie de folklore llevado a cabo por " imagineros argentinos " .
A esta altura de los hechos, ya poco importa si Oscar Masotta fue " dandy" o " marxista ilegítimo" . " Revolución en el Arte" nos permite descubrir que el pensamiento de este teórico de los ' 60 puede ser tomado como referente más allá de su tiempo. Su discurso se presenta más claro y evidente que el de muchos de los que llenan día a día los medios con palabras huecas o pretendidamente novedosas.
El libro es además, un amplio documento histórico, que revela información sobre el pop-art, los happenings y el arte de los medios en la década del sesenta. " Revolución en el Arte" no es una obra intrascendente o marginal , es una obra que ofrece testimonios y conceptos al lector; que como el propio Oscar Masotta se merece otro destino mejor.

Punto & Aparte . Noviembre 2004.
Jorge Jofre.




Victor Grippo: arte conceptual .

A Victor Grippo (1936-2002), tal vez sus estudios de química en la Universidad de La Plata lo orientaron a intentar conciliar, en su desarrollo artístico, conocimiento científico y arte; biología y creación. Si bien la mayoría de los artistas han repudiado al " progreso técnico" , Grippo, transitó en cambio caminos donde lo " técnico" se ponía en evidencia ; donde unido a lo cotidiano del sustento y el trabajo físico se establecía una extraña relación de contiguidad.
Así es como en 1970 presenta una obra titulada " Analogías I " donde cuarenta papas son colocadas cada una dentro de un casillero . Las papas se hallan ligadas entre sí por electrodos de cobre y zinc y vinculadas a su vez a un voltímetro que en el centro de la obra
aparenta medir la energía . Con esta obra, Victor Grippo, " proponía una especie de analogía entre la papa y la conciencia. (según sus propias palabras)...Intentaba acortar la contradicción entre arte y ciencia.." . Es llamativo, como el artista, partiendo de un elemento cotidiano y necesario como la papa arribara al " concepto de energía" ; a la energía que brinda el alimento al comensal.
En 1972 presenta " Construcción de un horno popular para hacer pan" (Plaza Roberto Arlt) realizada junto con el escultor Jorge Gamarra y un albañil. Grippo recurrió a otro alimento básico : el pan. El " horno " , fue acompañado en su presentación, de un texto explicativo que alude a la intención de la obra; a su objeto; a la acción en sí misma y a la resultante pegagógica que permite transferir un conocimiento al público. El texto parece hacer acopio de un saber teórico unido a un saber práctico; establecer una relación entre un proceso técnico aplicado a la " construcción del horno" y la " fabricación del pan" con su uso como recurso cotidiano para obtener un alimento primordial.
También en 1972, el artista, en " Analogía IV " reitera el tema de los alimentos para establecer, en esta ocasión, " una oposición binaria simple" . Sobre un mantel ( mitad negro y mitad blanco) ,coloca dos papas: una es real, la otra es de acrílico. En 1991, en " La comida del artista" contrapone papas reales a una " papa de oro" . Estableció así, un juego muy similar al del " conceptualista " Joseph kosuth, que en " Una y tres sillas "(1965) mostraba la silla real, una foto de la silla y una definición de diccionario del término silla. Grippo explota este aspecto y juega así dualísticamente con la realidad y la imitación de la misma.


Pero, no solo las " papas" y el " horno de pan" habitan el complejo pensamiento creativo del artista. Hacia 1976, en la muestra " Algunos oficios " alude con los objetos presentados al trabajo del obrero y el campesino. Las herramientas expuestas pueden ser asociadas al herrero, al albañil, al carpintero, al cantero y al agricultor. Las mismas, no estan presentadas al azar sino ligadas a su contexto de trabajo.
En los últimos años de su vida, Grippo, realizó sus " tablas" ; mesas deterioradas por el uso cotidiano con aplicaciones de escrituras. En una de ellas se puede leer un texto que habla del sustento ( " aquí se partió el pan cuando lo hubo...") ; del intelecto; de la alegría y la tristeza.
En " Anónimos" (2001; Gal Ruth Benzacar) retomó nuevamente el tema del trabajo; pero ahora desde otra óptica : la pérdida del mismo; la mirada esta llena de angustia en esta serie de obras.
Aunque poco comunes, las creaciones de Grippo, se mantienen siempre ligadas a la realidad de la lucha por el sustento y el trabajo; al esfuerzo del hombre común por sobrevivir. Alimento y trabajo le permitieron desarrollar a través de casi dos décadas una profunda labor dentro del llamado " arte conceptual”.

Punto & Aparte. Junio 2004.
Jorge Jofre.